EL DIÁLOGO CON UNO MISMO
EL DIÁLOGO CON UNO MISMO[1]
ALBERTO J. MERLANO A.
Se presenta y explica la técnica del diálogo con uno mismo como medio eficaz de auto – desarrollo para llegar a ser el que queremos ser.
La sabiduría no la vas a obtener sólo leyendo u observando la vida de los demás, sino dialogando contigo mismo, confrontando en el laboratorio que es tu propia vida, las enseñanzas que recojas de otros.
Tu experiencia de vida, esa de la que a veces tanto te vanaglorias, no es lo que te ha pasado, sino la forma en que la has interpretado, lo que has aprendido de ella. La misma vivencia, puede generar interpretaciones radicalmente opuestas en personas distintas a ti.
Tu evolución hacia formas más avanzadas de pensamiento y de conciencia,
no la obtienes violentando tu ser, sino comprendiendo porqué haces lo que haces.
Salvo en las adicciones, no es sólo asunto de VOLUNTAD, sino principalmente de
COMPRENSIÓN.
Cada ser humano es único e irremplazable. El oír tu voz interior te vuelve irremediablemente creativo, pues cada ser humano ve el mundo en forma diferente a cualquier otro.
Uno de los mejores métodos para entender por qué eres como eres es la auto – observación no evaluativa. Cuando te miras con CURIOSIDAD y AMOR, como si estuvieras observando a un extraño, sin permitir que el juicio nuble tu visión, comprendes y al hacerlo, eres capaz de cambiar sin gran esfuerzo de voluntad. No en vano dijo Jesús que conocer la verdad nos hará libres.
Los grandes obstáculos para que este proceso se dé son: el miedo a enfrentarte con lo que no te gusta de ti mismo y tu dificultad para auto – observarte sin juzgarte.
OSHO, un controvertido maestro espiritual, decía que jamás había que preguntarle a alguien que estaba bien o que estaba mal pues la vida que cada uno de nosotros vive es un experimento para averiguarlo.
Si has de evaluar tu propia conducta para llegar a una conclusión, esto debes hacerlo DESPUÉS de haber comprendido, no antes ni durante el proceso de observación. Si juzgas mientras estás tratando de entender no sólo no comprenderás, sino que se te dificultará cambiar.
Las buenas respuestas a tus interrogantes internos te conducen a vivir en paz contigo mismo (a) y con los demás, las malas logran el efecto contrario.
Las preguntas que te haces determinan en gran medida las respuestas que encuentras. El diálogo interno es la fuerza más poderosa que tienes para convertirte en maestro(a) de ti mismo (a). Su práctica te permite encontrar dentro de tu propio ser, las respuestas a las preguntas que la vida te plantea.
Mantén la tensión del interrogante apostándole a la respuesta, pero sin presionar la emergencia de la misma. En mi experiencia personal y en la de muchos otros, ninguna pregunta hecha al UNIVERSO se queda sin respuesta. No la dejes ir de tu mente hasta que la contestación emerja.
Escucharte a ti mismo(a) tiene dos componentes: aprender a contactarte con tus sentimientos, experimentándolos y abriéndote a lo que te quieran decir y dialogar con tu Súper YO.
Los sentimientos representan la expresión corporal de tus pensamientos conscientes e inconscientes. Aceptarlos y permitir que se manifiesten sin perder del todo el control de ti mismo(a), sin juzgarlos, te abre las puertas a la compresión de qué los origina, produciendo información sobre los pensamientos que los causan. Esto te permite confrontarlos con la realidad y si los logras cambiar, así mismo lo harán los sentimientos que de ellos se derivan.
El Súper YO es ese lado de tu personalidad que indica, según la etapa evolutiva en la que estés y las circunstancias de tu vida, qué es lo mejor para ti. Puede ser considerado como una especie de maestro o guía interno.
La voz de Súper YO no es infalible pues se alimenta de la información que le has proporcionado, tu capacidad para organizarla y extraer conclusiones de ella y de las creencias y valores propios de tu educación; pero representa desde el punto de vista espiritual, equivocado o no, tu guía más confiable. Tal vez por ello, la mayor parte de las religiones la consideran en asuntos de conciencia, el tribunal de última instancia.
El Súper YO puede ser educado a través del diálogo interno, desactivando las grabaciones obsoletas que aún funcionen en él y programándolo con la información actualizada proporcionada por tu propia experiencia existencial; de esta manera lo puedes transformar de crítico improductivo en cómplice de tu desarrollo.
Para lograr lo anterior, según Carl Rogers, destacado psicólogo contemporáneo ya fallecido, debes:
· Analizar la
pertinencia de tus “deberías”.
· Dejar de
satisfacer expectativas ajenas.
· Comenzar a
auto orientarte y
· Tener en cuenta lo que te dice tu propia experiencia.
Al tomar una decisión espera hasta sentirte totalmente identificados con ella, sin conflicto interno con la misma; solo en ese momento ejecútala.
En la duda, abstente, hasta que la paz interior producto de la decisión a la que tentativamente hayas llegado, se haga presente. Decidir en estando emocionalmente alterado, deprimido o eufórico, no es conveniente. El estado de calma al que finalmente llegarás si esperas lo suficiente, es sintomático de que has logrado la armonía interior necesaria para poder asegurar que la decisión tomada representa en ese momento existencial, lo mejor para ti y para aquellos que serán afectados por la misma.
Susan Tamaro autora del best seller DONDE EL CORAZÓN te lleve, recoge en forma hermosa la anterior recomendación al terminar el libro con este bello consejo dado por la protagonista, una abuela, a su nieta:
“...y cuando frente a ti se abran muchos caminos y no sepas cuál tomar, no elijas uno al azar, siéntate y espera, y respira con la profundidad confiada con que respiraste el día en que viniste al mundo. Sin dejarte distraer por nada, espera y vuelve a esperar. Quédate quieta en silencio y escucha a tu corazón. Cuando te hable, levántate y marcha hacia donde él te lleve.”
Una vez hayas hecho lo anterior sigue el camino escogido
tan impecablemente como te sea
posible, sin permitir que nada externo te aparte de él, pues tu primera
obligación es ser fiel a ti mismo(a), aunque para ello algunas veces tengas que
ser infiel a las expectativas que los demás tengan sobre ti.
[1] Tomado del artículo Prácticas para desarrollar la auto-consciencia, de Alberto J. Merlano A. Publicada en la revista Pensamiento & Gestión de la División de Ciencias Administrativas de la Universidad del Norte en Diciembre del 2004 No. 17. Versión corregida y aumentada en 2007. Publicado en versión resumida en la Revista PODER, 2007.

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